LA CRITICA A LA HUMANIDAD
Debe ser porque la humanidad es como un
sapo cuando van a hacer un experimento de laboratorio para hacerle
una disección, donde el agua se calienta poco a poco, el sapo no siente
que el agua se está calentando y por supuesto este tampoco,
simplemente se va aclimatando a tal punto que esta muere sin darse
cuenta. En el inicio de la historia éramos una raza sana igual que
un niño, pero no paso mucho tiempo para que conociéramos a
la evolución, este es el detonante de un lento fin,
la evolución ha manchado esta raza, con el pasar de
las décadas ha cambiado la misión del ser humano,
hemos re definido conceptos fundamentales para una
plena existencia de la humanidad como lo son humanidad, felicidad,
guerra, amor.
Como lo dicen las antiguas escrituras
acompañadas de la evolución venían acompañadas demonios como el
poder, jerarquía, envidia que con el pasar de los tiempos se convirtieron
en pandemias diseminándose con gran facilidad como lo hacia la rabia
negra en la antigua Edimburgo, lo más grave fue que llego a tal punto que contamino
las nuevas generaciones. Como en un cuento de ficción estos
seres parecían humanos, pero espiritualmente estaban devastados,
cegados por metas que por lógica de la verdadera humanidad y el
altruismo debían carecer de importancia. A esto hace referencia el titulo de
esta reflexión donde el humano es el sapo y el agua es la rabia, la venganza,
el poder, la jerarquía, donde poco a poco han cocinado y destruido nuestra
verdadera esencia como seres divinos de Dios, han destruido a la humanidad sin
darnos cuenta.
Esto a lo mejor tuvo lugar hace unos
cuantos siglos, al igual que los hijos heredan características de sus padres,
las generaciones fueron heredando esta peste de sus generaciones predecesoras,
al punto de redefinir conceptos que equilibran en buena fe el comportamiento y
la salud mental del ser humano, surgiendo como consecuencia nuevas creencias y
replanteando el papel del ser humano en esta pequeña etapa que conocemos como
vida. Olvidándonos de nuestro interior y reflejando lo banal, los egocentrismos
como eje principal de la filosofía de cada ser para cual fundamenta su comportamiento,
desviando nuestra infinita omnipotencia como ser en el universo capaz de hacer
nuestro mundo interno un paraíso a convertirlo en un pailón del infierno, sintiéndonos
orgullosos y alardeando de nuestro hedonismo como estilo de vida.
Pero ¿por qué estamos así? ¿Qué es lo más
importante para cada uno? ¿Debería ser el mismo fin?, al igual que el sapo la
humanidad pienso que está muerta hace tiempos, dejando a un lado la filosofía
del bien a un lado tomándola como este innecesario, lo peor tomando soluciones
para problemas de la cotidianidad desde una perspectiva llena de prejuicios, de
las caídas que a cada uno se nos presenta en la vida y así se convertirá en un círculo
vicioso donde si no cambiamos solamente hallaremos un laberinto sin salida.

Excelente reflexión. Hemos descarriado muchas cosas y parece que vamos a la deriva.
ResponderEliminarPero yo tengo esperanza, podemos cambiar las cosas, de a poquito.